viernes, 21 de mayo de 2010

¡SOCORRO!


¡¡¡SOCORRO!!!

Michael Escoffier (texto),

Matthieu Maudet (ilustración),

Corimbo, 2009.


Los libros de apertura de acordeón son una delicia. juega a esto último. La concepción es de lo más sencillo: a la izquierda, un personaje huye de otro personaje que le da miedo y lo persigue (o parece perseguirlo). Al desplegar la página, en realidad, este personaje huye de otro que... Al llegar al final de un lado del acordeón, lo bueno es que la historia continúa igual por el otro lado, lo que sin duda se puede aprovechar muy bien como transición para provocar unas risas. El libro es circular de concepción y también de trama: el animal que asusta al último de la serie es el mismo que la comenzó, gracias a esa verdad literaria (acientífica, pero muy aprovechable en los cuentos) del pánico del elefante ante el ratón.


Visto en: Elblogdepizcadepapel.blogspot.com

sábado, 1 de mayo de 2010

LA CENA DE LOS FANTASMAS



Ilustradores Jacques Duquennoy
Traductores P.Rena Rozarena
Editorial Edelvives
Año de publicación 2003


Los fantasmas están de cena y no se ponen morados, sino de diversos colores, dependiendo de lo que coman. Al terminar este banquete todos ayudan a recoger, pero el cocinero desaparece. ¿Qué puede ocurrir en un castillo de fantasmas donde uno de ellos se hace transparente y no hay forma de encontrarlo? Es muy divertido comprobar cómo a estos fantasmas les da miedo recorrer su propio castillo y los ruidos les hacen temblar de terror.

EL OGRO, EL LOBO, LA NIÑA Y EL PASTEL

EL OGRO, EL LOBO, LA NIÑA Y EL PASTEL
Phillipe Corentin
Editorial Corimbo, 2007


¡Este libro es un juego! ¡Da mucha risa!

No es que el libro no tenga texto, lo tiene y nos cuenta las aventuras, más bien desventuras de un ogro que sale de caza y después de capturar a una niña, un lobo y un pastel se encuentra con un grave problema para llegar a su castillo y poder zamparse toda su caza.

Es un álbum ilustrado, pero también es un juego, es un libro-juego que nos hace pensar; hay un problema, un conflicto, más bien varios conflictos que hay que resolver, podemos leer la historia y se irán resolviendo las diferentes situaciones con idas y vueltas al ir pasando las páginas y medias páginas, pero también se puede leer anticipando lo que va a suceder si…¿qué pasará si el ogro lleva a…? y así adelantar lo que ocurrirá. Leyendo el libro de forma interactiva, utilizando incluso materiales para escenificarlo, podrán verbalizar lo que ocurrirá y de qué otra forma podría hacer el ogro los viajes para conseguir su banquete.


VISTO EN: http://selecciondelecturas.blogspot.com/

viernes, 23 de abril de 2010

UN CULETE INDEPENDIENTE












Cada vez que César Pompeyo se portaba mal, su mamá le daba un par de azotes en el culete regordete.
Y cada vez que César Pompeyo desobedecía a su mamá, su mamá le daba un par de azotes en el culete regordete.
Y cada vez que su mamá decía: “¡ Me tienes harta!”, ya era seguro que le iba a dar un par de azotes en el culete regordete.
Hasta que un día, el culete le dijo a César Pompeyo:
-Pórtate bien, César Pompeyo, que siempre me toca a mí recibir los azotes.
Pero César Pompeyo siguió portándose mal.
¿Y qué hizo su mamá?
Pues le dió un par de azotes en el culete regordete.
Así que aquella noche, cuando ya estaban todos en la cama, el culete le dijó a César Pompeyo:
-¡Basta ya! Como he visto que no vas a ser bueno, he decidido marcharme y dejarte solo.
Se bajó de la cama y se fue.
Y César Pompeyo se quedó sin su culete.
“No me importa. No me hacía ninguna falta”, pensó
Pero a la mañana siguiente, cuando fue a desayunar, no pudo sentarse, porque no tenía culete.
Y cuando sus amigos se sentaron en el columpio, él no pudo.
¿Sabeís por qué? Porque no tenía culete.
Y tampoco pudo montar en bici, ni en los caballitos; ni tirarse por el tobogán en el parque.
Entonces pensó:
“¡Vuelve culete, que ya voy a portarme bien…!
Y aquella noche se durmió llorando.
Cuando se despertó al día siguiente, se echó la mano atrás despacito, y…
¡El culete había vuelto y estaba allí, donde siempre!
César Pompeyo dijo:
-¡Hola culete!
Y se fue a desayunar muy contento.
Se lo comió todo y no se manchó nada.
Su mamá pensó:
“¡Que bien se porta mi César Pompeyo!”
Y, desde aquel día, el culete de César Pompeyo fue el culete más mimado de todos los culetes del mundo.
¡Y colorín colorado el cuento de César Pompeyo se ha terminado!
Visto en : http://enlavalla.wordpress.com/

¿QUIÉN HA VISTO LAS TIJERAS?


Fernando Krahn
Ilustraciones del autor
Pontevedra, Kalandraka, 2002


Un sastre ve un día salir sus tijeras por la ventana de su casa. Estas se dedican a cortar toda clase de objetos que encuentra en su camino: las riendas de un caballo, las flores de un enamorado, el hilo de la cometa de un niño, los tirantes de un predicador… Cada página esta conectada con algún detalle con la siguiente hasta llegar a un final con su moraleja: las tijeras encerradas en una jaula por el sastre. Las ilustraciones desbordan expresividad y dinamismo, dando a cada escena ese aspecto de momento preciso, del instante en que suceden las cosas. La simple lectura de imágenes nos permite un juego de anticipación que el autor sabe introducir y que es más rico que las explicaciones breves del texto. Visto en http://revistababar.com/wp/

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...